¿Por qué hacer un testamento?

La redacción de un testamento no es obligatoria, pero es indudable que puede evitar problemas a los herederos.

En un testamento se contiene la voluntad de una persona acerca de la forma cómo han de repartirse sus bienes cuando fallezca. Por ello es que aporta seguridad y evita problemas a los herederos.

De acuerdo con la normativa española, en caso de no existir testamento, se aplica la legislación estatal o autonómica, según corresponda, que determina la forma de repartir la herencia. Sin embargo, en este caso resulta más lento y tiene un coste mayor.

Coste

En la mayoría de los casos, el coste de los testamentos ante notario no suele llegar a 100 euros, pero esto puede variar en función de diversos factores, como la extensión o la incorporación de otras disposiciones adicionales.

Contenido

En el testamento se señala a quien o quienes se desea dejar los bienes, así como la forma de repartirlos entre los herederos. Sin embargo, no es obligatorio concretar qué se entrega a cada heredero. Normalmente suele dejarse un porcentaje a los herederos, quienes procederán a su reparto después del fallecimiento. También puede dejarse un bien concreto a una o varias personas (legado), siempre respetando las limitaciones legales.

Es preciso señalar que el testador no siempre es libre de disponer de su patrimonio, ya que en España existe la figura de la legítima, en virtud de la cual se establecen límites al reparto de los bienes a favor de los denominados herederos forzosos o legitimarios (los descendientes, los ascendientes y el cónyuge, en ese orden).

La herencia legítima

De acuerdo al derecho común en España, la herencia se divide de la siguiente forma:

  • los hijos y descendientes tienen derecho a dos tercios, uno de ellos a repartir a partes iguales y el otro, de mejora, según disponga el testador.
  • los ascendientes, siempre que no haya hijos ni descendientes de estos, tienen derecho a la mitad o a un tercio, si hubiera un cónyuge viudo.
  • el cónyuge tiene derecho a un tercio en usufructo, si hubiera hijos o descendientes; a la mitad de la herencia en usufructo, si existen ascendientes, o a dos tercios en usufructo cuando no haya ni ascendientes ni descendientes.

Hay comunidades autónomas con derechos civiles propios en esta materia, que son Aragón, Baleares, Cataluña, Galicia, Navarra y País Vasco.

Impuestos

Todo incremento patrimonial implica el pago de impuestos. Sin embargo, de acuerdo a la normativa española del Impuesto sobre Sucesiones, el importe a pagar depende de cada comunidad autónoma, ya que en algunas existen bonificaciones que pueden implicar la casi exención del impuesto.

En todo caso, el cálculo del impuesto depende de varios factores, como el valor de los bienes, el parentesco con el fallecido, el patrimonio precio del heredero.

Además, hay herencias que tienen un tratamiento especial y pagan menos impuestos, como cuando se hereda un negocio o la vivienda familiar si los herederos son el cónyuge o hijos.

Extranjeros

En España es una única ley la que regula la sucesión en cuanto a su fondo, la ley nacional de la persona fallecida, sin importar la naturaleza o la localización de los bienes. En otros países son los bienes propiedad del difunto los que determinan en general la ley aplicable (eg. Reino Unido).Cuando un extranjero fallece dejando bienes en España, hay que distinguir en cuanto a su herencia:

1) La persona extranjera no ha otorgado testamento en España.

 a) Si tampoco se ha otorgado testamento en otro país.

Debe realizarse una declaración de herederos abintestato o un documento equivalente. Este documento debe adecuarse a la ley nacional del causante, debiendo emanar al menos de autoridad notarial con funciones equivalentes a las que realizan los Notarios en España.

Para hacer valer este documento en España, no es necesario un procedimiento judicial de ejecución (exequátur), ya que se trata de un acto de jurisdicción voluntaria. Ahora bien, el documento deberá estar legalizado y si está en otro idioma, traducido.

 b) Si se ha otorgado testamento en otro país.

En este caso los herederos disponen de un documento público extranjero que establece quienes son herederos de una persona en virtud de una disposición mortis causa o testamento. Para hacer valer dicho testamento en España, es preciso legalizarlo y traducirlo.

2) La persona extranjera que sí ha otorgado testamento en España.

La regla general es que los extranjeros no residentes en España otorguen un testamento para disponer de los bienes de que disponen en España. En este caso, al disponer de un testamento en España, los herederos pueden proceder directamente al inventario y adjudicación de los bienes, de acuerdo al testamento.

Además, hay que tener en cuenta lo dispuesto en los artículos 21 y 22 del Reglamento 650/2012 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 4 de Julio de 2012. El artículo 21 establece que “Salvo disposición contraria del presente Reglamento, la ley aplicable a la totalidad de la sucesión será la del Estado en el que el causante tuviera su residencia habitual en el momento del fallecimiento”.

Por su parte, el artículo 22 señala que “Cualquier persona podrá designar la ley del Estado cuya nacionalidad posea en el momento de realizar la elección o en el momento del fallecimiento”.

De esta forma, si un extranjero otorga un testamento en España, puede elegir su ley nacional para que rija lo relativo a la herencia de sus bienes.[:en]Making a will is not compulsory, but it can certainly help to avoid problems for the inheritors.

A will contains the wishes of a person regarding the way in which they want their estate to be divided when they pass away. This is why it gives security and avoids problems for the inheritors.

According to Spanish law, if a will doesn’t exist, the state or autonomous community law is applied, as appropriate, which determines the way the estate is to be divided. However, in this case the process is more protracted and has a higher cost.

Cost
In most cases, the cost of a will before a notary doesn’t usually reach 100 euros, but this can vary depending on several factors, such as the length or the incorporation of additional provisions.

Content
The will identifies who is to be left the property, as well as the way in which it’s to be divided among the inheritors. However, it’s not mandatory to specify what is left to each inheritor.

Usually a percentage is left to each inheritor, who will then proceed to the division after the demise. A specific piece of property can also be left to one or several people (legacy), always respecting the legal limits.

It should be noted that the testator is not always able to freely dispose of his assets, as in Spain there is the figure of the “legítima”, whereby limitations are put on the division of the estate in favour of compulsory heirs or legitimates (descendants, ascendants and spouse, in that order).

The legitimate inheritance
In accordance with Spanish general law, the estate is divided as follows:
– Children and descendants have a right to two thirds, one of them is to be divided equally and the other, “de mejora”, as the testator wishes.
– Ascendants, as long as there are no children or descendants, have a right to half or a third, if there is a widowed spouse.
– The spouse has a right to a third by virtue of usufruct, if there are children or descendants; to half of the estate by virtue of usufruct, if there are ascendants, or to two thirds by virtue of usufruct when there are no ascendants or descendants.

There are autonomous regions with their own civil law in this matter, and they are Aragon, the Balearics, Catalonia, Galicia, Navarre and the Basque Country.

Taxes
All capital gains entail the payment of tax. Nevertheless, in accordance with the Spanish legislation on Inheritance Tax, the amount to be paid depends on each autonomous region, since in some there are discounts which can mean the near exemption of the tax.
At any rate, the tax calculation is dependent on a variety of factors, such as the value of the property, the relation to the deceased, the value of the inheritor’s assets. Furthermore, there are inheritances which receive special treatment and pay less tax, such as when a business is inherited or the family home if the inheritors are the spouse o children.

Foreigners
In Spain there is only one law that governs inheritance with regards to its substance, the national law of the deceased, regardless of the nature or location of the property. In other countries it’s the estate which generally determines the applicable law (e.g. UK).

When a foreigner passes away leaving property in Spain, the following distinctions have to be made regarding the inheritance:

1) A foreigner who hasn’t made a will in Spain.

a) If a will hasn’t been made in any other country.
A declaration of intestate heirs must be made or its equivalent. This document must comply with the national law of the deceased, emanating a notary public who exercises equivalent functions to those of a Spanish notary at least.

To enforce this document in Spain, there is no need for a judicial enforcement proceeding (exequatur), as it is an act of voluntary jurisdiction. However, the document must be legalised and translated, if it is in another language.

b) If a will has been made in another country.
In this case the inheritors are in possession of a foreign public document that establishes who the inheritors are by virtue of a last will and testament.

To enforce this will in Spain, it needs to be legalised and translated.

2) A foreigner who has made a will in Spain.
The general rule is that foreigners not resident in Spain make a will to dispose of their property in Spain.

In this case, having access to a Spanish will, the inheritors can proceed directly to the inventory and adjudication of assets, in accordance with the will.

Moreover, we must keep in mind the provisions of Articles 21 and 22 of Regulation 650/2012 of the European Parliament and of the Council, of 4th July 2012. Article 21 establishes that “Unless otherwise provided for in this Regulation, the law applicable to the succession as a whole shall be the law of the State in which the deceased had his habitual residence at the time of death.” Meanwhile, Article 22 points out that “A person may choose as the law to govern his succession as a whole the law of the State whose nationality he possesses at the time of making the choice or at the time of death.”

Thereby, if a foreigner makes a will in Spain, he/she can choose his/her national law to govern the inheritance of his/her estate.[:]

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